Humberto Ak'abal
- 15 feb
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Humberto Ak'abal (Momostenango, Guatemala, 1952–2019) es una de las voces fundamentales de la poesía indígena contemporánea en América Latina. Poeta maya k’iche’, su obra surge desde la lengua originaria como territorio de memoria, resistencia y conocimiento. Ak'abal escribió en k’iche’ y español, muchas veces autotraduciéndose, gesto que convierte su poesía en un puente entre mundos y, al mismo tiempo, en una afirmación radical de la dignidad de su cultura.

Su escritura se caracteriza por una intensidad contenida y una economía verbal precisa. Poemas breves, silenciosos, atravesados por la naturaleza, el tiempo cíclico y la cosmovisión maya, construyen una poética donde el sonido, el eco y la respiración tienen un papel central. En Ak'abal, la marginalidad no se presenta como denuncia explícita, sino como experiencia histórica encarnada en la lengua, en el territorio y en la memoria colectiva.
La infancia, la comunidad, los animales, los árboles, el maíz y el fuego aparecen en sus textos como presencias vivas, no como símbolos decorativos. Su poesía devuelve al lenguaje su vínculo con la tierra y cuestiona la idea occidental de progreso al recordar que el mundo también puede pensarse desde el cuidado, la escucha y el silencio.
Una voz que habita la lengua
Humberto Ak'abal dejó una obra que transformó la percepción de la poesía indígena en el ámbito internacional. Su escritura demuestra que la marginalidad lingüística puede ser un centro de creación estética y espiritual, y que el poema puede convertirse en un espacio donde la memoria ancestral sigue hablando.
Obras principales de Humberto Ak'abal
Ajyuq’ / El animalero
Guardabosques
Tejedor de palabras
Retoño salvaje
Desnuda como la primera vez
Aquí era el paraíso
Poemas de Humberto Ak'abal
Canto Teñido Las hojas de los árboles
tiñen la voz
Por eso
el canto de los pájaros
es verde.
Camino al revés
De vez en cuando
camino al revés:
es mi modo de recordar.
Si caminara sólo hacia delante,
te podría contar
cómo es el olvido.
Poesía La poesía es fuego,
quema dentro de uno
y dentro del otro.
Si no, será cualquier cosa,
no poesía.
Oración En los templos
sólo se oye la oración
de los árboles
convertidos en bancas.
Sombra Sombra:
noche pequeña
al pie de cualquier árbol.



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